¿Queréis saber más sobre mí?
Uno de mis sueños frustrados fue el de ser bailarina. De hecho, lo era. Ballet, bailes de salón, gym jazz,… de todo. Pero, a veces, en la vida, tenemos que sacrificar cosas para conseguir otras.
La fotografía siempre fue una pequeña pasión escondida así que allí donde voy de viaje, ahí va mi cámara conmigo. Incluso he hecho algún que otro trabajito.
Pero aquí estoy, persiguiendo el más grande de todos los sueños que he podido tener en toda mi vida: convertirme en escritora.